Uno de los trekkings más especiales que pueden realizarse en el mundo discurre en el Himalaya: el llamado trekking de Jomsom. Un recorrido de aproximadamente ocho días que nos lleva desde Pokhara, una tranquila y apacible ciudad nepalí, hasta Jomsom, en la frontera con el Tíbet, bordeando la majestuosa cordillera del Himalaya.
Cada jornada de este viaje es un descubrimiento constante de valles imponentes, ríos bravos como el Kali Gandaki, pequeños pueblos llenos de encanto como Tatopani, peregrinos sadhu, monjes budistas, nepalíes hospitalarios y, sobre todo, algunas de las cimas más bellas y elevadas del planeta.
Las etapas, de unas seis horas diarias a través de senderos y escalinatas improvisadas, son exigentes pero en absoluto inalcanzables para personas con una preparación física razonable. Los alojamientos a lo largo del camino, sencillos pero acogedores, ofrecen a precios muy económicos cama y comida, lo que permite afrontar el recorrido con relativa comodidad, especialmente fuera de la temporada alta. Este hecho adquiere aún más valor si se tiene en cuenta la ausencia de carreteras o vías de acceso: todo el transporte de alimentos y suministros hacia los pueblos de la cordillera se realiza a pie o en mula.
A lo largo del trekking tenemos el privilegio de contemplar algunas de las montañas más espectaculares del mundo: el Machhapuchhre (6.993 m), el Annapurna I (8.091 m), primera montaña de más de 8.000 metros en ser ascendida por el ser humano, o el Nilgiri (7.061 m). Resulta difícil describir lo que se siente al caminar bajo la presencia de estos colosos, que se elevan de forma imponente sobre montañas que, en otros contextos, ya serían consideradas gigantes, comparables incluso a referentes como el Teide o el Veleta.
Vivir el Himalaya es una experiencia sobrecogedora, intensa y, en muchos momentos, casi mística. La cima del mundo nos espera. Y en 2003, la primera vez que estuve allí, supe con total certeza que volvería para seguir descubriendo la magia del Himalaya.
Nota: Las dos últimas dos fotos han sido tomadas en el año 2023 en el ascenso del campo base del Annapurna, donde nos contaron que la experiencia del circuito ha cambiado mucho al haberse construido una carretera que permite el acceso a varias zonas que antes solo se alcanzaban a pie.





