Bucear en Australia y en las islas Fiji es una experiencia mágica. El impresionante ecosistema marino de los mares del Sur revela un mundo fascinante, inmenso y bellísimo, tan ajeno a nuestro universo cotidiano que, incluso maravillándonos, también nos intimida.
Uno de los momentos más inolvidables que he vivido en estas aguas tuvo lugar en el Shark Reef, en las islas Fiji. Me encontraba rodeado de corales de colores y formas extraordinarias, con una visibilidad excelente y un paisaje submarino de una belleza abrumadora. De repente, nuestro guía se giró y colocó la mano en la cabeza de forma vertical, imitando una cresta. Conocía esa señal. Llevaba días esperando verla.
Tiburón en el agua.
Por fin lo vi. Estaba a unos cinco metros por debajo de nosotros, girando lentamente en círculos. Medía alrededor de dos metros y no estaba solo. En ese instante, todo se detiene. Aunque después te aseguren que es inofensivo, en momentos como ese las pulsaciones se disparan y la emoción alcanza su punto más alto.
Escenas maravillosas bajo el mar que no podemos imaginar hasta que nos sumergimos a treinta metros bajo la superficie. Yo lo sé, porque estuve allí.



