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Los reyes del Karakórum. Pakistán

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La cordillera del Karakórum, situada en el norte de Pakistán y extendiéndose también hacia China e India, es una de las regiones montañosas más espectaculares y elevadas del mundo. Forma parte del sistema del Himalaya y concentra algunas de las cumbres más altas del planeta: en apenas quinientos kilómetros se levantan más de sesenta montañas que superan los siete mil metros, incluidas cinco de los catorce ochomiles. Además, alberga glaciares de dimensiones extraordinarias, como el Baltoro o el Siachen, que figuran entre los más extensos fuera de las zonas polares. El Karakórum es considerado un lugar clave en la historia del alpinismo y sigue siendo un destino de referencia para expediciones y trekkings de alta montaña.

Desde el pueblo de Machulo, a tres mil metros de altitud, parte una ruta muy recomendable para quienes desean contemplar de cerca las grandes montañas de la región sin necesidad de realizar el largo trekking al campo base del K2. El camino asciende desde el pueblo siguiendo el curso de un pequeño río hasta un primer campo base a cuatro mil cien metros, desde donde es posible acampar y disfrutar de un entorno único rodeado de bellísimas montañas y distinta vida salvaje, como cabras o yaks.

Un poco antes del amanecer, comenzamos el ascenso hacia el mirador del karakorum, alcanzando los cinco milmetros de altitud. Desde ese punto se abre una de las vistas más impresionantes del Karakórum: frente al viajero aparecen cinco grandes picos, incluyendo tres de más de ocho mil metros. Destaca el K2 (8.611 m), segunda montaña más alta del mundo y conocida como la “montaña salvaje” por la dificultad y peligrosidad de su ascenso; el Broad Peak (8.051 m), duodécimo pico más alto del planeta, llamado así por la amplitud de su cima y situado muy cerca del K2; y el Gasherbrum I (8.080 m), también denominado Hidden Peak, una cumbre menos frecuentada pero igualmente imponente dentro del grupo de los Gasherbrums.

De regreso al campamento, instalado con varios lujos inesperados por la empresa local que organizaba la ruta, disfrutábamos de un descanso con té y pastas como antesala de la cena de cinco platos que estaban preparando a más de cuatro mil metros de altura. Desde nuestra cómoda colchoneta contemplábamos la panorámica del atardecer, un espectáculo de luces y sombras sobre las montañas. Fue entonces cuando un montañero australiano, que ascendía con lo mínimo imprescindible, se detuvo un instante y, en tono amistoso, nos bautizó como “los reyes del Karakórum”, un apodo que resumía perfectamente la sensación de privilegio que transmite estar rodeado por algunas de las cumbres más altas y espectaculares del planeta.

Visitar el Karakórum no es solo realizar un trekking: es una experiencia en contacto con la grandeza de la naturaleza, en un entorno idílico y extremo que deja una huella imborrable y una extrema sensación de felicidad.


Recomendaciones

•    La ciudad de Skardu es el punto de partida más habitual para organizar expediciones y trekkings en el Karakórum. Dispone de aeropuerto internacional, con vuelos regulares desde Islamabad, y conexión por carretera con el norte del país. Desde allí, el acceso a Machulo y a los campamentos base suele realizarse en vehículos 4x4 o jeeps, debido al terreno accidentado.
•    Skardu ofrece también atractivos turísticos propios: destacan sus dos desiertos de arena, únicos por encontrarse a gran altitud, y la fortaleza de Skardu, un enclave histórico que domina el valle. A poca distancia se encuentra la ciudad de Shigar, donde se ubica el Shigar Serena Hotel, un alojamiento de calidad que combina comodidad moderna con patrimonio cultural.
•    Para quienes deseen ver el K2 sin afrontar el trekking completo al campo base (que requiere unos 12 días de caminata), los picos de Machulo y Moses Peak son alternativas excelentes, con vistas panorámicas de la cordillera en rutas más cortas y accesibles.
•    Se recomienda siempre contratar guías locales y transportes confiables, ya que el terreno es exigente y las condiciones meteorológicas cambian con rapidez.